Sobre Mí: Un Viaje de Consciencia
Durante muchos años viví una vida que no sentía como mía, una vida que me quedaba estrecha.
Probé distintos trabajos y roles — pintor, barista, vendedor de casas, panadero y cocinero — siempre con entusiasmo por aprender y sentirme independiente. Pero, después de unos meses, la sensación volvía: no estaba viviendo, estaba sobreviviendo en trabajos que en realidad no quería hacer. Me sentía falso; para adaptarme al sistema debía ponerme una máscara que me hacía pequeño, y eso me causaba un gran dolor y depresión.
El punto de quiebre y el despertar
"No estaba buscando experiencias espirituales; solo quería sentirme mejor."
No sabía cómo cambiar mi vida porque no sabía qué quería. Este estado me provocaba un profundo sentido de impotencia. Pensando que no tenía opciones para crear una vida libre y feliz, llenaba el vacío con alcohol y otras sustancias.
La vida que no quería
En un momento, ya no pude seguir mintiéndome ni "aturdirme" para fingir que todo estaba bien. Buscaba algo, aunque no sabía exactamente qué; sentía que faltaba algo esencial. La vida se había reducido a trabajar para sobrevivir en un entorno que no me representaba. Cada día me sentía más cansado de vivir así. Dentro de mí percibía que algo no estaba alineado: había una distancia silenciosa entre lo que vivía y lo que, en lo más profundo, realmente deseaba. Quería sentirme libre, feliz, vivir con sentido y propósito.
El despertar en Canarias
Llegué a un punto en el que no podía seguir adelante de la misma manera. Así, hace aproximadamente nueve años, viajé a las Islas Canarias y viví un despertar espiritual muy intenso que transformó por completo la realidad que conocía. No fue solo un cambio emocional o psicológico. Se abrió una forma de percepción que muchas tradiciones describen desde hace milenios: el contacto directo con lo que se llama el "mundo invisible", el mundo de los espíritus y de las energías sutiles.
Capacidades extrasensoriales
Empecé a percibir presencias, energías y formas de vida que normalmente no son visibles a los ojos ordinarios, pero sí a través del tercer ojo. Se despertaron mis capacidades extrasensoriales: clarividencia (ver más allá del plano físico), clariaudiencia (percibir mensajes internos) y percepción energética sutil.
La iniciación chamánica
Al principio fue desestabilizador. No tenía información ni un lenguaje para explicar lo que estaba viviendo, y ni las figuras profesionales "tradicionales" tenían referencias para interpretar una experiencia así. No encontrando respuestas afuera, inicié mi viaje interior de exploración. Más adelante descubrí que muchas tradiciones chamánicas describen experiencias similares como una verdadera iniciación: un paso de transformación donde se aprende a navegar conscientemente entre el mundo físico y el "mundo invisible".
Seis años nómade, música y cómo acompaño hoy
El viaje exterior como viaje interior
A partir de ese momento comenzó un intenso proceso de aprendizaje directo. A través de la meditación, yoga, sanación energética, música medicina, Reiki, Pranic Healing y trabajo chamánico, comencé a estabilizar esta apertura, proteger mi energía y comprender cómo mantenerme centrado.
Durante los últimos seis años he vivido como nómade, recorriendo más de veinte países y estableciéndome temporalmente en comunidades internacionales, ecoaldeas, centros de yoga y espacios dedicados a la investigación interior y al chamanismo. El viaje exterior se convirtió, paso a paso, también en un viaje de escucha interior.
Sonido, intuición y acompañamiento
En este camino, se abrió una profunda conexión con la música y la danza: empecé a cantar y a tocar instrumentos como guitarra, tambor, flauta y didgeridoo, integrando el sonido como parte del trabajo de presencia y atención. A lo largo de estos años continué cultivando y afinando mi sensibilidad a las energías sutiles y a la intuición interior, aprendiendo a escuchar con mayor profundidad lo que normalmente pasa desapercibido.
A través de la meditación y durante las sesiones de Reiki que conduzco, entro en un estado de presencia y escucha interior que permite que la energía fluya de manera natural, apoyando procesos de transformación, reequilibrio y armonización.
Camino junto a quienes desean reencontrar su centro
Es a partir de esta experiencia que surge la manera en que hoy acompaño a las personas. No ofrezco soluciones listas; camino junto a quienes desean reencontrar su centro y descubrir lo que está realmente en sintonía con su corazón, paso a paso, con presencia, escucha y cuidado.